Reyes Browne y Reilley es una gran firma cuando maneja mi caso de conducir ebrio. Lucharon por un buen acuerdo en el que ambos pudiéramos estar de acuerdo y que estuvieran disponibles cuando tuviera alguna pregunta. Ya les he referido a uno de mis amigos, porque él estaba en un accidente automovilístico que tampoco fue su culpa. Alexandra hizo un gran trabajo manejando todo el papeleo y guiándome en el camino para ayudarme a entender todo lo que estaba sucediendo.